Cada donación deducible genera una devolución de Hacienda. Redona convierte esa devolución —el eco de tu generosidad— en una nueva donación cada 2 de julio, sin que tengas que volver a decidir nada.
Cada julio, Hacienda devuelve entre 700 y 800 millones de euros en deducciones por donativos a cerca de 4,3 millones de contribuyentes. Ese dinero llega mezclado con el resto de la devolución, sin etiqueta, y el cerebro lo trata como ingreso inesperado: se gasta, no se redona.
No es un problema de generosidad. Es un problema de diseño: nadie construyó el sistema que capture ese eco antes de que se pierda.
La economía del comportamiento ya resolvió este problema en otros contextos: el Pacto de Ulises consiste en decidir hoy, en el momento de máxima motivación, lo que tu yo futuro no tendrá que volver a decidir. Redona aplica ese principio en tres puntos de entrada distintos, para que actives tu compromiso en el momento que ya te resulte natural.
Cuando das de alta tu cuota con una entidad, activas a la vez tu modalidad Redona: Exponencial o Multiplicado. Una sola casilla más en el alta, ningún trámite adicional.
Cuando haces una donación de un solo momento, se te ofrece plantarla como semilla: autorizas que su devolución se redone sola cuando llegue, sin que vuelvas a decidir nada.
Cada febrero recibes el certificado de tus donaciones del año anterior. Ese documento es también el último punto para confirmar o revocar tu compromiso antes de que Hacienda devuelva.
Redona no pide más generosidad. Pide diseñar el sistema con los mismos sesgos que hoy hacen que la devolución se pierda, pero a favor de la causa en vez de en contra.
El cerebro clasifica el dinero según su origen percibido, no su origen real. La devolución de julio se vive como "dinero de Hacienda", no como el eco de tu propia donación.
Valoramos más lo que ya sentimos como nuestro. Precomprometer antes de que el dinero llegue evita que llegue a sentirse como propio, así que redonarlo no se vive como una pérdida.
Cada paso adicional entre la intención y la acción es una oportunidad de abandono. Redona no añade ningún paso nuevo: se apoya en trámites que ya existen.
Lo que ocurre cuando nadie hace nada. Invertir esa inercia —de "se gasta si no decides" a "se redona si no decides"— es el cambio de diseño más potente del modelo.
Redona no pide a nadie que aprenda una herramienta nueva. Se apoya en la tecnología que las entidades de donación ya usan para emitir certificados y declarar el Modelo 182, y añade sobre ella la capa de precompromiso.
Se registra en la plataforma de donaciones que ya usa la entidad, sin ningún paso adicional para el donante.
El certificado fiscal incorpora la opción de precomprometer la redonación. Un clic, integrado en un documento que ya se emite.
La entidad ya declara a Hacienda quién donó, cuánto y cuándo. Esos mismos datos permiten calcular y ejecutar la redonación sin fricción añadida.
La redonación se dispara sola, con el mismo rail de pago que ya gestiona las donaciones y cuotas de la entidad.
La clave de diseño es que Redona no crea infraestructura nueva: conecta la que ya existe. El certificado de febrero, el Modelo 182 y la plataforma de donaciones de cada entidad ya contienen todos los datos necesarios. Lo único que faltaba era el interruptor de precompromiso — y ese interruptor puede vivir dentro de las mismas herramientas que socios y donantes ya usan hoy.
El ecosistema de altruismo fiscal en el que se inscribe Redona fue seleccionado por UNICEF Lab España, aportando validación institucional al marco conceptual.
Principal proveedor de software de donaciones en España, colaborador tecnológico para conectar certificados, Modelo 182 y la ejecución de la redonación sin fricción.
Si ya eres socio recurrente de una ONG, fundación o entidad de mecenazgo, Redona ofrece dos modalidades. Ambas parten del certificado que ya recibes cada enero por el Modelo 182 — solo cambia qué parte de tu deducción decides poner de nuevo en juego.
Rediriges íntegramente la devolución que genera tu cuota — al 80% en el primer tramo (250 €) y al 40% en el exceso — hacia una nueva donación. Cada redonación genera, a su vez, su propia deducción, en una cadena decreciente que se prolonga durante años.
| Tramo hasta 250 € | 80% |
| Tramo por encima de 250 € | 40% |
| Con fidelización ≥ 3 años | 45% (exceso) |
| Qué se redona | 100% integro |
Ideal para hermandades, cofradías, parroquias y colegios profesionales, donde se prioriza la previsibilidad del cargo. Cada 2 de julio se dona un porcentaje fijo — habitualmente el 50% — de tu cuota anual, generando su propia deducción sin encadenarse año tras año.
| Multiplicador estándar | 50% de la cuota |
| Frecuencia del cargo | Anual · 2 de julio |
| Deducción sobre el total | 80% / 40% por tramos |
| Qué se redona | % fijo, sin encadenar |
No hace falta ser socio para activar Redona. Una donación puntual, plantada una sola vez, puede seguir dando frutos durante años gracias a la inercia de la fiscalidad — sin que el donante vuelva a hacer nada.
Elige tu perfil: socio recurrente (exponencial o multiplicado) o donante puntual que planta una semilla. Los cálculos usan los tramos vigentes de la Ley 49/2002 (80% hasta 250 €, 40% sobre el exceso).
Cada donación anual abre su propia cadena de redonaciones sucesivas (80%/40% por tramos), que sigue produciendo impacto en los años siguientes aunque no vuelvas a donar nada extra.
Cada iniciativa activa un canal distinto de la misma idea: el dividendo fiscal de la generosidad se puede reinvertir en lugar de consumirse. Todas conviven en altruismofiscal.org.
Todo el marco conceptual y legal de Redona — la evidencia de economía del comportamiento, la propuesta de Casilla 723 y el detalle matemático del Efecto Semilla — está documentado en dos formatos.
El documento técnico de la iniciativa: mecanismo, marco legal, evidencia de economía del comportamiento y hoja de ruta hacia la consulta tributaria vinculante ante la AEAT.
Descargar PDF ↓El libro completo que da origen a Redona y al resto de iniciativas de altruismofiscal.org, disponible en Amazon.
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